El primer biocarbón obtenido a partir de la poda de cítricos de la costa occidental onubense se prueba en el campo

El proyecto ‘Citrus Biochar’, en el que participa Cooperativas Agro-alimentarias de Huelva en la costa occidental de la provincia, es un ejemplo destacado de cómo el aprovechamiento de los recursos naturales y la investigación científica pueden contribuir al desarrollo sostenible de la agricultura, del medio ambiente y del desarrollo de entornos rurales. Dicha iniciativa cuenta con la colaboración de la Junta de Andalucía y de la UE y en su ejecución participan también el Grupo de Desarrollo Rural Guadiodiel, la Universidad de Jaén y Qualifica2 SL. Este proyecto da ahora un paso más, al realizarse en la jornada de hoy los primeros ensayos en el campo con el esparcimiento de las distintas tipologías obtenidas de biocarbón y sus mezclas.

Este grupo operativo de I+D surgió con el fin de estudiar el aprovechamiento de las podas cítricas de la provincia para la obtención de biochar o biocarbón, dado que en esta zona se generan grandes cantidades de restos leñosos y hojas. Unos residuos que pueden ser utilizados como subproducto agrícola sostenible, como enmienda del suelo para aumentar la actividad microbiana y la disponibilidad de nutrientes y agua, así como para la mejora de la absorción y consumo de este por las plantas de cultivo. Se espera que los resultados obtenidos y los conocimientos generados impulsen el uso del biochar en Huelva y sirvan de ejemplo en proyectos similares en otras zonas y cultivos.

En junio, en la sede del Grupo de desarrollo Guadiodiel en Cartaya, donde además de los socios del proyecto estuvieron técnicos responsables pertenecientes a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, se llevó a cabo una evaluación del estado y evolución de la iniciativa. Además, se visitó la finca elegida para el ensayo, entre los municipios de Cartaya y Lepe, perteneciente a una sociedad que forma parte de la masa societaria de la Cooperativa Nuestra Señora de la Bella, Cobella. En dicha finca en marzo se dispusieron los medios para agrupar y recoger los restos de poda para su transporte a la Escuela Politécnica Superior de Linares, de la Universidad de Jaén.

Estos restos fueron triturados y preparados para su transformación a través de la que es considerada una tecnología verde, la pirólisis. Actualmente, el proyecto ha desarrollado la fase del procesamiento y caracterización de los prototipos y se ha trabajado en el cálculo de dosificaciones y las posibilidades de ensayos, que se han realizado in situ hoy, siendo uno de ellos un ensayo en el que se ha utilizado biochar, otro con biochar junto con perlita y un tercero con biochar junto con ceniza de biomasa.

Obtención y usos

El biochar es un material poroso rico en carbono derivado de la descomposición térmica de materiales orgánicos (biomasa) con escaso o limitado suministro de oxígeno (pirólisis), a temperaturas relativamente bajas (300 a 1000ºC) y está destinado a uso agrícola. La obtención de biochar en el proyecto Citrus Biochar se realiza mediante un proceso denominado “pirólisis”, que consiste en la descomposición térmica de la materia orgánica en ausencia de oxígeno.

El proceso de pirólisis estabiliza el carbono existente en la materia orgánica en una forma más resistente a la descomposición química y biológica, por lo que al ser incorporado al suelo se mantiene estable durante más tiempo y no es emitido a la atmósfera. En la actualidad, las cooperativas están impulsando que el residuo que se genera de la poda se triture y distribuya uniformemente en el suelo, entre las calles de los cultivos. Por otra parte, en otros casos, con estos restos de poda se genera una valoración energética.

Innovación

El carácter innovador del proyecto se enfoca en potenciar el valor agregado de los productos a través del uso de biochar, lo que facilita la comercialización desde productos ecológicos a productos sostenibles, con beneficios ambientales como económicos. La utilización del biochar obtenido a partir de residuos de podas cítricas de la comarca de Huelva podría representar una solución sostenible para mejorar la calidad del suelo y promover el espíritu emprendedor en la comarca.

Mediante ensayos, análisis y difusión del conocimiento, se espera no solo aprovechar el potencial del biochar, sino también concienciar a los productores y a la sociedad sobre la importancia de utilizar recursos de la biomasa de manera eficiente. Además, este proyecto pone de manifiesto la importancia de la colaboración entre entidades públicas, privadas y académicas para impulsar el desarrollo sostenible en el ámbito agrícola.

Este proyecto está financiado a través de los Fondos Europeos Agrícolas de Desarrollo Rural (FEADER) y cofinanciado por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en la convocatoria para el Funcionamiento de Grupos Operativos Regionales de la Asociación Europea de Innovación en Materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícola (EIP AGRI) de 2020.